De las sobreactuaciones
Lo curioso de la sobreactuación es que el "sobreactor" tiene una mezcla de inocencia y soberbia en grados que empalagan a cualquiera.
En su inocencia piensa que nadie se daria cuenta de la ridicules exagerada que sale de su boca, de sus gestos torpemente dirigidos a engañarnos.
Por su soberbia piensa que es lo suficientemente "despierto" y "agil" como para esconder su falsedad.
Inocente o soberbio, hay algo en la sobreactuación que hace que se me erice la piel, por el rechazo que me provoca. Algunas veces estoy a punto de escupirle palabras a montones. Palabras que se pueden resumir en una sola frase: "Te descubrí, pelotudo!"
Pero casi siempre dejo que sobreactuen, mientras tanto yo escapo. Pienso en el clima, en la noticia del día, en alguna persona a la que quiera llamar, alguna anecdota divertida. Dejo que el sobreactor continue con su torpeza. En realidad me escapo de la escena. Casi como si mi atención no hiciera mas que embarrarme con la ridicules de la sobreactuación.
Yo? Cuando se me hizo necesario sobreactuar me paralicé como un cagón. Silencio. O cambio de tema.

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